Este ejercicio es un proceso a resultado de la escritura que no proviene de los pensamientos conscientes de quien escribe.
Es una forma de que aflore el subconsciente.
Consiste en situar el lápiz sobre el papel y empezar a escribir, dejando fluir los pensamientos sin ninguna conexión moral ni social.
Su propósito es vencer la censura que se ejerce sobre el inconsciente, merced a unos actos creativos no programados y sin sentido inmediato para la consciencia que escapan a la voluntad del autor.