El secreto del flautista – parte 3

Cuentos - microrelatos

El curso terminó y Micaela ya había comprado sus billetes de avión para ir a Hamelín nuevamente, odiaba viajar en escoba, aunque tendría que volar durante el último tramo, pero mejor eso que no horas y horas de viaje en escoba pasando frío.

Al mediodía llegó al hotel y se fue a comer a su restaurante favorito, las tres ratas bailarinas. El restaurante tenía música en vivo, obviamente un flautista. La música era preciosa e invitaba a quedarse y continuar comiendo. El truco estaba en llevar unos tapones para los oídos y así evitar escuchar la parte hipnótica de la música.

Ese verano, el restaurante celebraba el 200 aniversario de su fundación. Para celebrarlo, habían colgado en las paredes fotos antiguas, rescatado decoraciones antiguas de casi 200 años… Mientras pagaba, se puso a mirar las fotos antiguas. A lo largo de los años había habido diferentes flautistas amenizando las comidas. Siempre habían sido muchachos jóvenes como el que tocaba ese día, pero se fijó que también había tocado durante los años 20. Y no solo él, otros flautistas habían tocado hacía más de 50 años y volvían a tocar ahora. ¿Cómo era posible?

Intentó disimular saliendo del local y emprendiendo el camino al hotel pero cuando se había alejado unas cuantas calles, volvió hacía el local por una ruta completamente diferente. Esperaría oculta para hablar con el flautista.


Continuará

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